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Retrato de medio cuerpo del catedrático de Clínica quirúrgica, Enrique Ferrer y Viñerta, ataviado con muceta amarilla propia de la Facultad de Medicina y pendiente del cuello la venera rectoral. La parte inferior incluye inscripción rotulada sobre un fondo dorado, donde aparece el nombre y los periodos en que ejerció como rector.
El lienzo pertenece a la galería de retratos de los rectores de la Universitat de València desde su estatalización en 1845, a raíz de la promulgación de la Ley de Instrucción Pública de Pedro José Pidal.
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Retrato de medio cuerpo del catedrático de Derecho procesal y senador, Vicente Gadea Orozco, con muceta negra, placa y cinta de la orden de Isabel la Católica y medalla rectoral. La parte inferior incluye inscripción rotulada sobre un fondo dorado, donde aparece el nombre y los periodos en que ejerció como rector.
El lienzo pertenece a la galería de retratos de los rectores de la Universitat de València desde su estatalización en 1845, a raíz de la promulgación de la Ley de Instrucción Pública de Pedro José Pidal.
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Se trata de un formidable retrato de busto, de marcado carácter psicológico, que presenta a Vicente Blasco de mediana edad, con una mirada concentrada y vigorosa, vistiendo el hábito coral de invierno de los canónigos de la catedral de Valencia: piel de armiño sobre muceta de seda escarlata y roquete, con cuello y mangas de encaje. Con la mano izquierda sostiene un bonete de puntas, y bajo la derecha, sobre una mesa, una hoja con el título de su Plan de Estudios, aprobado en diciembre de 1786 por el rey. También, un tintero y salvadera de bronce, con plumas de ave y campanilla.
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María, de pie, con los brazos abiertos y sin los atributos que caracterizan este tipo iconográfico a excepción de la media luna situada a sus pies; sobre su cabeza, la paloma del Espíritu Santo. Representada como una niña según las recomendaciones tridentinas, difundidas en España por Francisco Pacheco, ataviada a la usanza sevillana de principios del siglo XVII, con túnica rosa y manto azul oscuro, tal y como aparecían en las representaciones de la Inmaculada del primer barroco. A su alrededor numerosos ángeles niños, de marcada corporeidad, en distintas posturas. Marco muy barroco de caprichoso trazado mixtilineo para esta pintura de equilibrada composición y austera elegancia.
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Alfonso XII, joven, vestido de frac con banda y placa de la Orden de Carlos III y el toisón, de pie con los brazos caídos y sosteniendo un guante blanco de cabritilla blanca con la mano izquierda, en un salón decorado con rico zócalo de mármoles y sederías que visten las paredes.
Esta pintura es un excelente ejemplo del retrato elegante de la época, más bien que de la acostumbrada tipología del retrato oficial, aunque proviene del testero del teatro académico, que presidió durante el reinado de este monarca.
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Isabel II aparece en este lienzo de mediana edad, con traje de corte de seda rosa y raso, con aplicaciones de organza y encajes, corona real, abanico y brazalete con miniatura de su esposo, el rey consorte Francisco de Asís de Borbón y Borbón. Al fondo, a la derecha, paisaje con representación ideal de Valencia que incluye el Miguelete. Detrás, cortinaje púrpura y una columna.
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Retrato de busto del escritor y político republicano Joaquín Arnau Ibáñez, realizado por el pintor zaragozano Eduardo López del Plano. Representado sobre un sobrio fondo neutro de tono oscuro, Arnau aparece ataviado con traje de calle azul, camisa blanca y pajarita, con el torso ligeramente girado hacia el espectador al que mira con semblante serio. En el ángulo superior derecho, con letras tipográficas, se lee: JOAQUIN ARNAU E IBAÑEZ, mientras que en el inferior izquierdo, con la misma tipografía, aparece: CATEDRÁTICO DE LA UNIVERSIDAD. La firma del artista se aprecia en el ángulo inferior derecho: "E. López del Plano / Zaragoza 1882".
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Grabado de gran maestría referente al libro VII de las "Aventuras de Telémaco" de Fenelón (1699). La escena representa, en un paisaje bucólico plagado de ninfas, a Telémaco con el niño alado Amor en el regazo junto a un altar de piedra lleno de objetos, mientras la ninfa Eucharis, a sus pies, juguetea con el pequeño dios con su arco de flechas. Tras ellos, Mentor, el anciano preceptor del muchacho, que no es otro que la diosa Minerva, vigila con rostro severo. Al fondo la celosa diosa Calipso contempla oculta a los amantes.
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Pergamino con sello de lacre pendiente e inscripción manuscrita con dos grandes capitales: D, conteniendo el escudo de la Monarquía, y C, con las armas de la ciudad de Valencia. En la parte superior pintura miniada con el escudo de España de la época.
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Retrato de más de media figura del rey Alfonso XIII con el hábito de la orden militar de Montesa. Mira con fijeza al espectador, sostiene con la mano izquierda unos guantes y apoya la diestra sobre unas grandes borlas pendientes del cuello.
Conserva el marco original coronado por un escudo policromo de España y corona real entre follaje de talla dorada. Procede del Paraninfo de la Universidad donde ocupó el muro testero durante el reinado de Alfonso XIII.
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Isabel II con traje de ceremonia apoya su mano sobre un cojín que sostiene la corona real y el cetro. Detrás trono aparatoso. El fondo está compuesto por ampulosos cortinajes y columnas sobre pedestales.
Procede del Paraninfo, donde presidió el testero. Conserva el marco original formado por una gruesa moldura dorada de 20 cm con cantoneras adornadas por yesos tallados.
Es obra firmada del pintor José Romá: "JOSE ROMA FBT".
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Retrato de medio cuerpo en la postura tradicional, con hábito de dominico. Sostiene un libro y señala al cielo. Sobre su cabeza una larga filacteria con la siguiente inscripción: "TIMETE DEUM ET DATE ILLI HONOREM QUA VENIT HOrA (sic) IUDICII EIVS".
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Convencional retrato de corte del rey Felipe III (Alcázar de Madrid, 1578-1621), hijo y sucesor de Felipe II y Ana de Austria, monarca de España y Portugal, delegó gran parte de su poder en la figura del valido, primero con el duque de Lerma Francisco Gómez de Sandoval y Rojas y más tarde con el hijo de éste el duque de Uceda.
Se le representa con pelo castaño, bigote y perilla, que suaviza el marcado prognatismo de los Austrias. Vestido con media armadura, sobre su pecho el cordero del collar del Toisón de oro, gola o gorguera, vuelillos en bocamanga, greguescos, calzas, botas, espuelas y bastón de mando. Detrás, sobre una mesa, cimera con penacho de plumas.
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Convencional retrato de corte del rey Felipe II con indumento civil y su característico sombrero de copa, de pie, con la mano sobre la empuñadura de la espada. Detrás de una mesa, una papelera y un ampuloso cortinaje.
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Convencional retrato de corte del emperador Carlos V. Se presenta con elegante postura, de cuerpo entero, vestido de armadura, muy común en la representación de los Austrias, espada, bastón de mando, celada, en alusión a su condición militar, mesa relacionada con asuntos de escritorio y administración del Imperio y barba que remite a modelos clásicos y oculta un marcado prognatismo, rasgo característico de los Habsburgo. Sobre la mesa, una cimera con penacho de plumas; detrás un ampuloso cortinaje.
Forma parte, junto a los retratos de Felipe II y Felipe III, de la interesante serie iconográfica de monarcas españoles de la dinastía Habsburgo conservada en la Universitat, un conjunto de obras anónimas de similar formato y composición realizadas posiblemente con motivo de la visita de Felipe III a la universidad valenciana en 1599.
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Retrato de cuerpo entero con hábito episcopal. Apoya su mano izquierda sobre una mesa de ricas tallas barrocas que incluyen su escudo heráldico y sobre la que aparecen una mitra y objetos de escritorio. Al fondo, estantes con libros y cortinajes. En la parte inferior inscripción, con los datos biográficos del retratado, siguiendo el esquema compositivo de la serie de retratos del paraninfo universitario de la que formó parte. El catedrático y pavorde Tomás Ratto Ottonelli (1683-1738), fue doctor en ambos derechos, deán de la seo de Zaragoza y obispo de Córdoba.
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Este cuadro representa la escena evangélica entre Cristo y el paralítico, recogido en el evangelio de San Juan: "Hay en Jerusalén, junto a la puerta Probática, una piscina, llamada en hebreo Betzata, que tiene cinco pórticos [...]. Había allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo. Jesús le vió acostado y dándose cuenta del mucho tiempo que llevaba así, le dijo: ¿Quieres curarte?".
La curiosa y atractiva composición forma parte de un género de pintura muy extendido en la época, que manifiesta su gusto por perspectivas de arquitectura fantástica que sirven de ampuloso ámbito espacial a figuraciones iconográficas de carácter bíblico, histórico o mitológico.
Todo el espacio determinado por estas estructuras arquitectónicas lo llena la espejeante superficie del estanque, donde se reflejan las series de pilares y los celajes azules. Bajo los pórticos, una serie de elegantes y delicadas figurillas que representan enfermos y paseantes en diferentes actitudes y, en el centro, la conversación entre Cristo bendicente, vestido con ampulosos plegados, y el tullido, sentado sobre una tabla provista de ruedas de madera.
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Retrato del rector perpétuo, Vicente Blasco, ataviado con el hábito negro de la orden de Montesa con la cruz roja distintiva en pecho y hombro. A su derecha una mesa vestida con paño adamascado verde en la que figuran los libros "De los nombres de Cristo" de Fray Luis de León, editados por Blasco en 1761, y una Biblia. Tras él, un sillón frailero en el que se encuentra el atuendo de canónigo. El personaje se encuentra en una estancia iluminada por la luz que penetra desde la izquierda, procedente de la ventana con uno de los postigos abiertos. En las paredes aparecen pequeños cuadrillos entre los que se distinguen, en la lateral, la Judith de Ticiano, y en la frontal dos apóstoles, probablemente, y un paisaje.
Vicente Blasco García (1735-1813), freire de la Orden de Montesa, decidido renovador de la enseñanza en la Universidad de Valencia desde planteamientos ilustrados y rector vitalicio de la misma, autor en 1786 de su célebre: "Plan de estudios aprobado por S.M. y mandado observar en la Universidad de Valencia".
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Retrato de cuerpo entero, ataviado con la vestimenta doctoral negra y vuelillos en las mangas de cuidados bordados, junto al ostentoso collar de doctor y catedrático en Leyes y la banda y cruz de la Orden de Carlos III que penden de su cuello. Dirige su mirada serena al espectador a través de unos pequeños binóculos. Tras él, un ampuloso cortinaje a modo de telón – siguiendo la iconografía común de la mayor parte de los retratos de la serie del paraninfo en la que se incluye –, en el que se aprecian ricos bordados barrocos y tras el que se intuye la pared con zócalo y pilastra y un elegante y suntuoso sillón de terciopelo rojo, profusamente decorado rematado con el escudo monárquico. Éste hace conjunto con la mesa, revestida con cierres dorados, que figura a su derecha en la que se apoyan, sobre un manuscrito lacrado, los libros "Novísima recopilación" y "Leyes de partida", que parece señalar con su nudoso dedo índice. La mano izquierda, mientras tanto, recoge la toga. Completa el conjunto una ornamentada alfombra con motivos geométricos y una inscripción en la parte inferior a modo de cartela.
Nicolás María Garelli y Battifora (1777-1850), fue catedrático de Novísima Recopilación en la Universitat de València, donde además fundó una cátedra de Constitución, considerada la primera de Derecho Político en España. Era el líder de los liberales en la universidad, y se vio obligado a interrumpir sus lecciones sobre constitucionalismo, que impartía en la sede de la Inquisición, cuya abolición celebró en un escrito apoyado por la mayoría del claustro de profesores. Por estas ideas fue perseguido, destituido y desterrado, pero también desempeñó importantes cargos en periodos progresistas: diputado a Cortes, ministro de Gracia y Justicia y presidente del Tribunal Supremo, que promovió el decreto de supresión de la Inquisición.
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Retrato de cuerpo entero en posición frontal dirigiéndose al espectador. Se le representa en un lujoso gabinete, vestido de prelado con solideo, muceta, roquete de bocamangas de ricos bordados del que penden dos borlones, sotana larga abotonada, anillo episcopal y cruz pectoral con las bandas de la orden de Carlos III e Isabel la Católica. A su derecha aparece un velador de madera tallada sobre el que figuran libros de lujosas encuadernaciones, el bonete y un crucifijo orientado hacia el personaje. A su izquierda, un suntuoso sillón de terciopelo rojo, con remates dorados de líneas barrocas muy trabajadas, completa el rico mobiliario de la estancia. En la zona inferior, cartela con datos biográficos del efigiado.
El cardenal Miguel Payá Rico (1811-1891) fue predicador de Isabel II, obispo de Cuenca, arzobispo de Santiago y de Toledo y miembro muy activo del Concilio Vaticano I.
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Retrato de cuerpo entero, ataviado con traje doctoral e insignia de la Gran Cruz de la Orden de Carlos III sobre su pecho, ligeramente girado y en actitud de escribir sostiene con su mano derecha una pluma. A su lado una mesa vestida con hoja de papel, tintero con plumas, bonete y dos volúmenes de su obra "De numis hebraeo samaritanis". Al fondo, columna sobre alto pedestal y ampuloso cortinaje acentúan la diagonal de la composición mientras se abre a la izquierda un paisaje marítimo. En el ángulo inferior derecho, caprichoso medallón barroco con larga inscripción.
Francisco Pérez Bayer (1711-1794), ambicioso erudito, lingüista y bibliófilo, fue bibliotecario del rey Carlos III y fundador por sus donaciones de la biblioteca del Estudi General, destruida en gran parte durante el bombardeo napoleónico de 1812.
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Retrato perteneciente a la serie icónica del paraninfo de la Universitat de València donde se reúnen, en lienzos de dimensiones y composición similar, las efigies de diversos personajes vinculados a la historia de la institución.
Representa al catedrático Rafael Olóriz ataviado con el rico y vistoso atuendo de doctor: muceta roja de raso correspondiente a su Facultad, la de Derecho; medalla doctoral de oro prendida a la muceta sin cordón; vuelillos o puñetas de encaje en las bocamangas sobre fondo rosado; toga negra y guantes. El birrete rojo aparece sobre un par de libros en una mesa vestida situada a su derecha. Tras los binóculos que porta se refleja una mirada serena y melancólica, de gesto humilde, que transmite la personalidad virtuosa y prudente del retratado. Con el brazo derecho flexionado sostiene un libro como atributo de saber. Bajo sus pies, una alfombra de coloridas flores. Al fondo, sobre una pared ornamentada, se intuye un imponente y rico marco dorado de estilo barroco; éste sustituye los habituales cortinajes ampulosos que figuran en la mayoría de los retratos de la serie y contribuye a dar magnificencia al conjunto. En la parte inferior, siguiendo el formato del resto de cuadros que componen la galería pictórica del teatro académico, una inscripción sobre fondo neutro recoge los datos biográficos del retratado.
Rafael Olóriz Martínez (1848-1913), fue catedrático de derecho político y vicerrector de la Universitat de València. Mecenas y benefactor de su facultad, legó todos sus bienes para la construcción de escuelas públicas gratuitas en su barriada natal de Marchalenes.
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Retrato de cuerpo entero con hábito episcopal, se apoya en una mesa vestida con paño escarlata con el escudo episcopal. Sobre ella figuran elementos alusivos a su prestigio y erudición —tintero, libros, mitra— y al fondo se intuye el báculo. El retratado lleva muceta, cruz pectoral y bonete de puntas y sujeta con su mano izquierda un pequeño devocionario; en la derecha sostiene una carta en la que se lee “Ilustrísimo Señor”. El conjunto se completa con un grueso cortinaje y el medallón con datos biográficos que se muestra en el ángulo inferior izquierdo.
El oratoriano Gaspar Fuster (1652-1720), fue catedrático pavorde de Teología, austracista y arzobispo de Brindisi.
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Retrato de cuerpo entero del médico Antonio García en su gabinete particular, con elegante porte y ataviado con la rica vestimenta cortesana dieciochesca: casaca y chupa de seda de vivos colores y bordados, camisa adornada con guirindolas en cuello y mangas, calzones ajustados hasta la rodilla, medias, zapatos cerrados con hebilla y tacón, espadín y peluca. Señala con la mano derecha una mesa vestida con manto azul sobre la que se encuentra un tintero, bastón con borlas, sombrero de tres puntas y, en un atril, los escritos de dos destacados médicos europeos: "Comentarios de Gerhard van Swieten" y los "Aforismos" de Hermann Boerhaave. Al fondo, como símbolo de su erudición, anaqueles repletos de libros relacionados con su gusto por los clásicos y con la medicina —como la "Cirugía" del alemán Lorez Heister— y la religión. En la parte inferior figura una cartela con inscripción.
Antonio García Cervera (1682-1753) fue catedrático de Botánica y Medicina. Conocido como “García el Grande” en los círculos médicos de la ciudad, fue considerado por sus discípulos, entre los que se hallaba Andrés Piquer, como el principal promotor de la modernización de la enseñanza en la Facultad de Medicina. Tras su jubilación, fue médico de cámara de Fernando VI e Isabel de Braganza.
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Retrato de cuerpo entero con hábito episcopal, muceta de botonadura rojiza, sobrepelliz y cruz pectoral. Con la mano izquierda sujeta un pequeño devocionario. La derecha la apoya sobre un libro colocado en una mesa vestida en la que figura el escudo episcopal. En la parte inferior, cartela con inscripción.
José Vergé (†1678) fue catedrático de Teología, pavorde de la Catedral de Valencia, vicecanciller de la Universidad y obispo de Orihuela.