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En el anverso, en el que aparece la firma del autor: "Gabriel Borrás", figura una matrona, alegoría de la ciencia, con yelmo rematado por un murciélago, el brazo derecho extendido con una rama de laurel y rodeada de amorcillos, algunos de ellos con libros; al fondo, mediante un relieve muy sutil, un conjunto arquitectónico alusivo a la ciudad de Valencia en el que se puede distinguir el Miguelete y rayos solares apenas dibujados. Enmarcando todo el conjunto la siguiente inscripción: SCIENTIIS AUREA RENASCENTUR SAECULA XIII OCTOB. MCMII. El reverso está compuesto por el escudo de Valencia acompañado por el del papa Alejandro VI y el monárquico envueltos por ramas de laurel y la inscripción: UNIVERSITAS VALENTINA QUARTO PERACTO SAECULO AB EIUS INSTITUTIONE. Todo el conjunto alegórico nos viene a remitir, de una parte, al saber científico impartido por la institución desde su fundación y, de otra, a los poderes que confluyeron para la consecución del grado de Universidad.
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Medalla conmemorativa del nacimiento del príncipe Fernando mandada acuñar por el Gremio de Mineros de México. En el anverso figuran los bustos de Carlos III y los príncipes de Asturias, Carlos y María Luisa, mirándose: el del rey, de perfil a la derecha, y el de los príncipes a la izquierda. Padre e hijo aparecen ataviados con peluca, coleta, manto, toisón y también chorreras en la figura de Carlos III; la princesa es representada igualmente de modo solemene con peluca y un elegante tocado. El príncipe Fernando aparece bajo ellos, de perfil a la izquierda. Acompaña la leyenda en el contorno: CAROL. III. HISP. REGI. CAROL ET LUDOVICAE. FIL. FERDINANDO. RECENS. NEPOT. AVGG, y en la parte inferior, siguiendo la curvatura de la medalla: METALLICOR. N. HISP. CORP. ERECTO. / LAT. LEGIB. HONORIB. CONCESS. / SVPP. IPSI. CVDI. F. (Y) / F. Y. ) .CC. LXXX.V.
En el reverso, se representa al rey Carlos III, ataviado con casaca, mostrando el sol radiante a unos mineros. Enmarca la escena la leyenda: IAM. NOVA PROGENIES. COELO. DEMITTITUR. ALTO. En el exergo aparece la inscripción en dos líneas: SURGET. GENS. / AUREA. MUNDO, y debajo, en menor tamaño: GRAVADA EN MEXICO POR GERONI. ANTONIO GIL.
Las interpunciones, tanto en anverso como en reverso, son estrellas de ocho puntas.
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En el anverso, matrona sedente bajo un árbol con un cuerno de la abundancia a la izquierda. En su regazo, restos de las hojas de laurel con las que ha trenzado la corona que coloca en la cabeza del amorcillo que aparece a la izquierda de la composición. Éste le ofrece unas cuartillas. Al fondo un paisaje marítimo en cuyo horizonte se aprecia un velero. Acompaña la leyenda: AL MÉRITO PATRIÓTICO.
El reverso está ocupado por la inscripción, enmarcada por una corona de hojas de laurel y encina, que reza: LA / RL. SOCIEDAD / ECONOMICA / DE VALENCIA / A Dn. JUAN ROCA / DE TOGORES / AÑO 1831.
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Reproducción a gran escala de una molécula de ADN rodeada por un jardín mediterráneo de palmeras y cipreses cruzado por una acequia que desagua donde se sitúa esta escultura de hierro de oxidación controlada.
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Pieza circular en acero inoxidable de 10 cm de diámetro por 6 mm de grosor. En el interior del círculo hay inscritas cinco circunferencias que representan los cinco siglos de la celebración. En el reverso de la medalla, cuyos círculos se han perforado sobre el material, encontramos la inscripción "1499-1999 Universitat de València" con la imagen institucional del texto.
La caja ha sido realizada en DM. Estuche de dos piezas de 10 x 2,5 cm en el que la medalla queda perfectamente encajada y que al mismo tiempo sirve de pedestal.
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Obra temprana del escultor valenciano Rafael Pérez Contel, de pequeño formato pero con carácter monumental, representa en una sola pieza la figura de una bailarina. Siguiendo los parámetros vanguardistas que caracterizaron la producción del artista, se concibe a partir de un rostro esquemático de influencia cubista. Los brazos se fusionan con el cuerpo naciendo como del interior del mismo. Cabeza y mano están perfectamente sincronizados, sin que la mano se adelante a la cabeza, siguiendo uno de los preceptos escultóricos del artista. Destaca, además, el vestido que contribuye a humanizar la obra y que el escultor interpreta como una simbiosis total con el cuerpo, como un aparecer/desaparecer, que sirve para dar la impresión de una persona vestida, pero que está desnuda. La fusión total de los elementos es lo que viene a definir esta escultura en la que el movimiento se logra gracias a la posición de la figura con el brazo alzado o a las espirales del vestido y, sobre todo, al juego de huecos y volúmenes, reflejo de la gran atención que prestaba Pérez Contel a las problemas escultóricos del espacio. La figura se apoya, sin apenas transición, sobre una peana cúbica en la que se lee la firma del artista.
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