Fichas
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Felipe Bertrán y García
Retrato de cuerpo entero con hábitos canonicales y banda de la Orden de Carlos III. Apoya su izquierda sobre un ejemplar de la Biblia sacra, en un velador con la mitra y el tintero. Más arriba, escudo prelacial. En el ángulo inferior derecho, tarja con inscripción. Este retrato, realizado por José Vergara, es una de las pocas piezas que existen firmadas por el artista, cuya rúbrica figura en la misiva que sostiene el retratado en la mano derecha. Felipe Bertrán (1704-1783), teólogo, catedrático de Filosofía en la Universidad de Valencia, canónigo de la catedral valentina y obispo de Salamanca, fue también Inquisidor General, cargo en el que fue muy aplaudido por el decreto de 1782 por el que permitía la libertad de lectura de la Sagrada Escritura en lengua vernácula. -
Francisco Borrull y Ramón
Retrato de cuerpo entero con hábito episcopal, muceta, roquete y bonete de puntas, que sostiene con la mano izquierda, y anillo y cruz pectoral. Apoya el brazo derecho sobre una Biblia lujosamente encuadernada que figura, junto a una mitra, en una mesa vestida. Al fondo cortinaje y librería donde aparecen obras relativas a las vidas de santos. En el ángulo inferior izquierdo, escudo prelacial y un medallón de formas barrocas que recoge los datos biográficos. Francisco Borrull Ramón (1695-1758), fue canónigo de la catedral de Valencia, rector de la Universitat en 1740, auditor de la Rota y obispo de Tortosa. -
Beato Nicolás Factor
La pintura fue realizada, a instancias del Consejo Municipal, para conmemorar la reciente beatificación del religioso valenciano en 1786. El beato Nicolás con hábito franciscano, en pie, levitante y con los brazos alzados en actitud contemplativa y extática, con la mirada dirigida hacia un rompimiento de gloria eucarística: la Hostia radiante rodeada de querubines. A sus pies y a su derecha, dos mendigos, un adulto con vendajes de enfermo y un niño harapiento implorantes. Al otro lado, una paleta de pintor sobre un pergamino en forma de cartela como dispuesta para una inscripción que no se realizó y más arriba, sobre una mesa vestida, un bodegón, al modo de vanitas, con vara de azucenas, libros, calavera y reloj de arena, de clara intención alegórica.
El rostro del retratado alcanza cierta intensidad y carácter a pesar de la blandura excesiva de la pincelada y está inspirado en retratos más antiguos realizados del natural, a los que ha conseguido insuflar aliento.









