Fitxes
Lloc
Col·lecció Martínez Guerricabeitia
Autor és exacte
Verdes, José Luis
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Verdes, José Luis
Porfolio: José Luis Verdes, 23-F. El proceso, Madrid, edición del autor, 1983. Imprime: taller de Dietrich Mann, Madrid. Tirada: 225 ejemplares. Ejemplar nº 37 -
Verdes, José Luis
Porfolio: José Luis Verdes, 23-F. El proceso, Madrid, edición del autor, 1983. Imprime: taller de Dietrich Mann, Madrid. Tirada: 225 ejemplares. Ejemplar nº 37 -
Verdes, José Luis
Porfolio: José Luis Verdes, 23-F. El proceso, Madrid, edición del autor, 1983. Imprime: taller de Dietrich Mann, Madrid. Tirada: 225 ejemplares. Ejemplar nº 37 -
Verdes, José Luis
Porfolio: José Luis Verdes, 23-F. El proceso, Madrid, edición del autor, 1983. Imprime: taller de Dietrich Mann, Madrid. Tirada: 225 ejemplares. Ejemplar nº 37 -
Verdes, José Luis
Porfolio: José Luis Verdes, 23-F. El proceso, Madrid, edición del autor, 1983. Imprime: taller de Dietrich Mann, Madrid. Tirada: 225 ejemplares. Ejemplar nº 37 -
Verdes, José Luis
Porfolio: José Luis Verdes, 23-F. El proceso, Madrid, edición del autor, 1983. Imprime: taller de Dietrich Mann, Madrid. Tirada: 225 ejemplares. Ejemplar nº 37 -
Verdes, José Luis
Porfolio: José Luis Verdes, 23-F. El proceso, Madrid, edición del autor, 1983. Imprime: taller de Dietrich Mann, Madrid. Tirada: 225 ejemplares. Ejemplar nº 37 -
Verdes, José Luis
Porfolio: José Luis Verdes, 23-F. El proceso, Madrid, edición del autor, 1983. Imprime: taller de Dietrich Mann, Madrid. Tirada: 225 ejemplares. Ejemplar nº 37 -
Verdes, José Luis
Imprime: Ibero-Suiza, Valencia -
Verdes, José Luis
Verdes ha plasmado un cercano y primerísimo plano del rostro decrépito de un Franco anciano, pintado tan sólo dos años antes de fallecer. El pintor ha elegido un encuadre descentrado y ligeramente fragmentado para dibujar con el grafito la sombra de un Franco enfermo, casi moribundo: el gesto de la boca, las hundidas cuencas de los ojos, el color cadavérico, lo asemejan más a una mascarilla funeraria que a un retrato oficial. -
Verdes, José Luis
La obra nos presenta una marcha de policías antidisturbios, un grupo de hombres uniformados, cuya individualidad queda anulada en el cuerpo. La luz en negativo unida a unos colores metálicos provoca un efecto de fría alucinación, de sueño, o más bien, de pesadilla, en el que un muchacho intenta desplazarse con dificultad a lo largo de una cadena para alcanzar el otro lado, persiguiendo no sabemos qué, tal vez la libertad de ser él mismo.









